Déjame «emprender» tranquilo (o un post que termina optimista)

Últimamente los «emprendedores» están hasta en la sopa. Tanto que se están convirtiendo, en términos estrictamente de vocabulario, en los nuevos «Community Manager» e imagino que en cuestión de meses alguien aparezca con un nuevo término para intentar «limpiar» el efecto que produce en el oído de la gente tanta insistencia. Esto funciona así, los «empresarios» son esos seres explotadores que sólo buscan llenarse los bolsillos, los «webmasters» son esa especie que se quedó anclada a finales de los 90 con sus «portales web», los «Community Manager» son los vendehumos que te abren una cuenta en Twitter y en Facebook y los «emprendedores» son aquellos que están todo el día en eventos de «social media«, pidiendo ayudas y subvenciones al Estado o publicitando a su mentor, ya sea una «aceleradora», un «banco que se preocupa por las personas» o «una gran compañía que ha visto de dónde rascar algún cliente más».

Pero pese a que la situación actual esté llevando a esto, no hay que restar mérito a la gente que realmente está intentando sacar adelante proyectos interesantes en campos de lo más variado. Dicen que ahora es el momento de las oportunidades, pero también no es menos cierto que es el momento en el que las posibilidades de conseguir financiación, clientes y, en general, dinero es más complicado por la situación económica. Nadie dijo que esto tuviera que ser fácil y por eso muchos seguimos adelante tocando todas las teclas necesarias hasta que suene la canción que queremos que todos escuchéis.

Escaleras

Hay gente que se lanza a la piscina sabiendo que el trampolín está muy cerca, o con un par de flotadores que le permiten saber que todo va a ir bien. Otros, simplemente tenemos que maximizar lo que tenemos para superar esta desventaja inicial. Algo que luego convertiremos en ventaja, ya que habremos dado cada paso sobre (más o menos) firme y no habremos derrochado ni un céntimo porque sabemos lo complicado que es ganarlo.

Por eso este post simplemente es para animar a todos los que están en esa situación de incertidumbre, jugándose mucho, sin padrinos ni apoyos, pero que luchan cada día por llegar un poco más lejos. Los que desde sus casas, con sus portátiles que van a pedales, programan sin parar. Los que abren la nevera y piensan que les valdría con una de mano de lo vacía que está. Los que dibujan en las ventanas o directamente tienen su cabeza llena de giros y detalles que añadir al plan de negocio. Los que hacen decoración creativa y utilizan cualquier trasto para darle un toque personal a la «oficina». Los que envían veinte emails al día y sólo reciben respuestas automáticas o silencio y lo siguen intentando. Los que van a eventos realmente a contactar con esa persona que puede darle una nueva visión o un teléfono importante y no a figurar. Los que no duermen por las noches y los que tienen que hacer filigranas con los horarios para mantener un segundo trabajo porque no pueden permitirse dejar de ingresar algo de dinero hasta que su aventura llegue a buen puerto.

A todos ellos, no dejéis que nadie ni nada os desanime.

Foto del Flickr de redronafets