Emprende sin dinero – Valida tu idea (IV): Los concursos

Emprender es algo que puede hacer cualquierasiempre y cuando tenga una capacidad económica o agudice el ingenio para poder seguir su camino. Como nosotros no somos de los primeros, siempre hemos tenido que ingeniárnoslas para obtener respuestas, y aunque tal vez no seamos los más creativos, puede que las ideas que aplicamos en su momento os ayuden a vosotros en vuestro camino.

¡Ahora ya sí! Ya sabes que a la gente le gusta, que lo entiende, que lo acepta, pero claro, sólo has probado con unas poquitas personas, unos cientos que no son una representación del todo fiable. Tiene que haber un modo fácil de tomar una representación del mercado sin que nos cueste un mundo ¿no?

Yipieto celebrando

Tras darle unas vueltas nosotros decidimos que teníamos que presentarnos a concursos, a todos. En los concursos el jurado generalmente son empresarios, periodistas, inversores… gente que está muy al día, que conoce el mercado y que en cuanto ve algo la intuición (que aunque inconscientemente, se basa en sus conocimientos previos) les dice si es algo que puede funcionar o no.

Nosotros tuvimos suerte, y en los primeros ya vimos que era algo que gustaba a los expertos: nos hicieron finalistas en Night of the Apps y vencedores en los 15 minutos de gloria de SIMO ¡entre más de 100 proyectos de toda España! Eso fue el cartel luminoso que necesitábamos para saber que ahí entre nuestras manos teníamos algo importante.

También hay que ser cuidadoso, que hay quien dice que quien gana todos los concursos, por estadística no llega a nada. Creo (espero) que esa “creencia popular” vendrá de casos en los que se han centrado única y exclusivamente en los concursos, y se han olvidado de ejecutar y de preocuparse de los usuarios. Al final todo en exceso es malo y casi todo en su justa medida puede cumplir una función.

Los concursos en este caso, nosotros los hemos usado para validar y para tener un poco de repercusión mediática, que en ciertos momentos es útil, pero ya sabéis, si os presentáis a alguno y no ganáis, no os preocupéis, que no puede ganar todo el mundo y a lo mejor ese que está ganando acaba cumpliendo con la creencia popular.