3 emprendedores de película

El otro día, aprovechando un miércoles en el que habíamos adelantado la reunión de seguimiento, me di un capricho de esos de los que te encanta hacer pero que no puedes hacer habitualmente: ir al cine.

Fue genial porque teníamos la sala para nosotros solos y porque la película estaba muy bien. Era de un emprendedor y me recordó otros emprendedores que he visto en sitios donde no te los esperas encontrar. Hablo de «emprendedores en sitios donde no te los esperas encontrar» así que id borrando la peli de Zuckerberg de vuestra cabeza.

– Empecemos por el principio, cuando todo empezó, en nuestra más tierna infancia. Seguro que muchos recordáis una serie de series francesa que se titulaban «Érase una vez…». Una de estas era «Érase una vez los inventores» en la que salían muchos a los que se puede etiquetar como emprendedores, pero había uno en especial, que tuvo que buscar financiación para su negocio, llegó a un acuerdo con un inversor y al no leer bien todas las cláusulas del contrato que firmó, se acabó quedando sin él. Era Gutenberg, que aunque murió arruinado cumplió con sus esperanzas de que todo el mundo pudiera tener acceso a los libros.

– Tras todo esto, en la adolescencia, con todas las madres detrás del Sr. Clooney, hizo una película sobre un personaje de ficción que tiene un gran (aunque poco honorable) objetivo: la venganza; para el cual analiza todo el entorno y se busca un gran equipo con el que cubrir todas las necesidades que prevé pueden aparecer en el proyecto, aunque ni siquiera están determinados todos los pasos. Se ve cómo reacciona ante la incertidumbre del entorno e incluso como pivota cambiando el modelo de negocio el objetivo para quedarse con la chica… no podía ser otro, es el señor Ocean.

Finalmente hemos llegado al otro día, a la película del miércoles. Era sobre un hombre de un perfil indiscutible, un hombre que «acabando» su carrera cambió su registro para hacer nuevas cosas y dio un vuelco a una industria. Era Hitchcock, y en la película que hablaba sobre él se veía cómo validaba el negocio de Psychosis mostrando fotos de unos asesinatos (todo muy lean), o cómo convertía una pequeña capacidad de distribución en una campaña viral mediante acciones de street marketing.

¿Se os ocurren otros ejemplos de emprendedores que hayáis visto en la pantalla, que no sean de personas previamente etiquetadas como emprendedores?