De tal pato… tal solución

¿Quién no se ha encontrado en la siguiente situación alguna vez? Estás con tus amiguetes en un restaurante y a la hora de pagar la cuenta te pones a echar números y mientras les estás explicando en alto por qué no cuadra todo… “Vale, me callo, que me he equivocado en…“. Lo mismo puede pasarte revisando gastos e ingresos de tu empresa, o realizando cualquier tarea en la que pasar por alto un detalle puede provocar un resultado completamente erróneo.

Esto es algo que nos pasa mucho a los desarrolladores, que creamos algún algoritmo y nos empeñamos en que tiene que hacer lo que hemos pensado y no lo que le hemos dicho que haga. Para evitar la pérdida de tiempo que se produce cuando reclamas la atención de un colega y le explicas todo al detalle para darte cuenta mientras lo narras de cuál era el problema tú mismo, tenemos un secreto, ¡una solución infalible!

Es algo que nos contamos sólo entre nosotros y guardamos cautelosamente igual que los magos con sus juegos, o los masones con sus ritos. Yo me saltaré esa norma no escrita para compartirlo con todos vosotros por el bien de la humanidad y la mejora constante del intelecto humano y de la sociedad en general.

Pato de goma

El proceso es muy simple: una vez que detectas que te encuentras en una situación similar a la explicada, tan solo tienes que coger un ser inerte ya sea físico o imaginario, que por norma suele ser un pato de goma de esos que sólo se encuentran en las películas americanas y explicarle el problema al detalle, como lo harías con alguien de quien esperaras una respuesta, una solución.

Al contarle todo el asunto al detalle, paso a paso, el pato en cuestión se comunicará con tu cerebro mediante ondas (como el wifi) aportándote la solución para que puedas exclamar “¡Eureka!”.

Ahora ya conocéis cómo solucionar los problemas sin necesidad de hacer perder tiempo a nadie, y sin quedar como el tocho que no sabe sumar. Pero es como un superpoder, ¡debéis usarlo con sabiduría y nunca para el mal!

Imagen del Flickr de drothamel